La ceremonia del Cañonazo de las Nueve es una de las más arraigadas y atractivas tradiciones de La Habana. En épocas coloniales, a las 4:30 de la mañana y a las 8:00 de la noche, se
disparaban sendos cañonazos para avisar la apertura y cierre de las puertas de la muralla que rodeaba a la ciudad, y
la colocación y retirada de la cadena que cerraba el canal de entrada del puerto. Mas, aún después de haber sido derribadas, se mantuvo la costumbre de disparar un cañonazo a las 9:00 de la noche, ahora válido para que los habaneros comprueben la hora de sus relojes.Lugar: Ciudad de La Habana
Situado en el antiguo Palacio Presidencial,
expone una
extensa muestra de objetos de gran significado
histórico, relacionados con las
gestas de liberación nacional. En sus
áreas exteriores se encuentra el Memorial "Granma",
donde se
exhibe, protegida por una inmensa urna de
cristal, la embarcación
utilizada por Fidel Castro y más de ochenta combatientes, para retornar
a Cuba desde el exilio
en México y reiniciar la
lucha por la
definitiva independencia del país.
Lugar atractivo por su valor
arquitectónico,
urbanístico, cultural y social. Ubicado en el centro
histórico de La
Habana y declarado Patrimonio de la Humanidad
por la UNESCO. Constituye
la fortaleza más antigua del poderoso sistema
fortificado habanero. En el punto más alto de
la sólida
fortificación puede divisarse una réplica de
La Giraldilla, símbolo de
la Ciudad (el original de esta pequeña estatua se conserva en el Museo
de la Ciudad).
La existencia de esta hermosa y
popular
plaza, enmarcada por las calles San Pedro, Oficios y Amargura,
se
remonta al año 1628. En su adoquinado espacio emergen dos
edificaciones
de notable valor: el Convento y la Basílica Menor de San
Francisco de Asís, cuya torre fue
considerada por siglos el
punto más alto de la Villa.
Por su ubicación, a escasos metros de la
bahía, con los años se transformó en una plaza comercial muy vinculada
a la
subsistencia económica
de los habaneros de entonces. En la
actualidad, en la Basílica y el Convento funcionan una sala de
conciertos y el Museo de Arte Religioso.
La
internacionalmente afamada Plaza de la Catedral, se llamó
en sus
orígenes Plaza de la Ciénaga, por estar situada en un
terreno pantanoso, con
manantiales subterráneos y muy próximo a la
bahía, cuyas aguas penetraban hasta allí,
donde desembocaba la
Zanja Real. No fue hasta el
último cuarto del siglo XVIII, cuando se
erigieron edificaciones de cierta prestancia, entre las cuales la más
notable fue la
iglesia de los jesuitas,
a la cual se le otorgó
la condición de Catedral en 1789. Desde entonces, nadie la llama Plaza
de la Ciénaga. La bicentenaria Catedral ocupa uno de
los
extremos de la hermosa Plaza. En ella se ofrecen servicios religiosos.
Fue declarada Monumento Nacional.
Conforma el primer espacio
de la ciudad,
en torno al cual se agruparon las más importantes
instituciones político-militares, religiosas y civiles de la
Villa. En la Plaza, muy cercana al
Castillo de la Real Fuerza, se
ubicaron los edificios públicos más importantes de
entonces: la
Real Casa de Correos (1772-90), el Palacio del
Segundo Cabo y el
Palacio de los Capitanes Generales de la Isla (1776-91). Desde 1955, la
preside una
escultura del Padre de la Patria, Carlos
Manuel de
Céspedes.

